a mi antigua tristeza, que me hizo lo que ahora soy
sábado, 17 de abril de 2010
tiempo de mirar
Si alguna vez escribo mi biografía esta etapa de mi vida habrá de llamarse: "Tiempo de los ojos" o "Tiempo de mirar".
En los últimos dos años he usado como nunca antes mis ojos: para llorar, para regalar todo el pathos que tenía dentro a una pobre mujer que no podía recibirlo, para medio entender una inasible realidad, para crear...
Son mis pininos fotográficos, barrí las calles del centro con mi cámara fotográfica: primero una fuji de 3.1 megapixeles, luego una kodak de 5 megapixeles y ahora con una nikon de 10.1. Le di tanta importancia al acto de fotografiar, pero tanta, que era dolorosa.
Ahora presiento una etapa mejor, no porque ahora sea mejor fotógrafo, sino porque sé ahora que lo soy; sé que no podría dejar de tomar fotografías nunca. Ahora viene una etapa empcionante y próspera, la puedo sentir.
Están invitados...
http://www.youtube.com/watch?v=W9t2EJc9-Aw
viernes, 16 de abril de 2010
jueves, 15 de abril de 2010
el hombre que era su reflejo...
... Y el reflejo era turbio. Se agitaba la superficie del líquido que funcionaba de espejo.
¿Qué puede uno escribir sobre uno mismo?
Mentiras
miércoles, 14 de abril de 2010
martes, 13 de abril de 2010
lunes, 12 de abril de 2010
anónimo camino
... anónimos pasos los nuestros, tan iguales y tan difusos... péndulos que marcan destinos, máquinas que nos recuerdan el acto de pensar... Calcular; sospechar; imaginar a gotas, a puñitos...
el jardín del loco
a dos minutos de volverme loco, dijo el loco, pero los demás locos apenas lo escucharon, tan atentos estaban en los pliegues de la realidad, en retazos de visiones o de sueños o de limbos que se prolongaban en instantes conectados por puentes de madera podrida...
Nada más...
El loco y sus dos minutos de cordura posando para el obturador...
domingo, 11 de abril de 2010
prospección y recuerdos
Te gustaba mirar las estrellas; tenías la buena fortuna de hallar estrellas fugaces y toda clase de fenómenos extraños en el firmamento. Yo no era hábil, pero adopté la costumbre de mirar los astros. Ahora estoy pensando si no era mentira lo que veías, lo que veíamos.
¿Es un proceso natural?
¿Pensar que es de plástico lo que antes creíamos estrellas?
de pedales y niños
¿Hace cuánto que no monto un triciclo?
Y sin embargo tengo la sensación de vivir sobre uno: mis pies apenas rozan el suelo,y mis extremidades contraidas, cercanas al abdomen, cercanas a la posición fetal, mis brazos al frente y conduciendo una maquinaria acaso rudimentaria e infantil...
Yo quiero ser la próxima pedaleada, yo quiero ser el niño al final del camino.
viernes, 9 de abril de 2010
jueves, 8 de abril de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
martes, 6 de abril de 2010
domingo, 4 de abril de 2010
muebles, promesas, umbrales
¿Hasta dónde somos muebles, promesas incumplidas y umbrales hasta tal punto sinuosos y recónditos..?
Yo me intuyo en los claroscuros pliegues de las paredes, en los objetos fútiles y en lo deshabitado...
ficción de la adultez
los peligros de la razón, los atisbos oscuros de las intenciones nobles...
Somos personas adultas ¿no es cierto?
Sabemos cruzar la calle y pedir las cosas por favor; tenemos credencial de elector, licencia de conducir; nocturnos andamos las calles solas y no rendimos cuenta a nadie; conocemos las consecuencias de nuestros actos y arrojamos a reptar entre nosotros vástagos que han de ser el futuro de la humanidad; personas libres y concientes..
Pero
¿Realmente?
Me ocurre la sensación de estar jugando, de que mis palabras no se corresponden con ninguna realidad, que mis actos son el primer y último ensayo de una obra que ya se está representando; un títere, un muñeco conducido por hilos abstractos cuya inteligencia última es el mero azar y la vacua causalidad...
Un hombre adulto...
ja
sábado, 3 de abril de 2010
la música del azar
¿Les ha pasado?
Quiere uno decir cosas grandilocuentes, épicas; escribir líneas que emocionen a quien las lea, sacudir al mundo con las graves letras que emergen de nuestra alma o de nuestro subconsciente; nos creemos con los tamaños suficientes, nos miramos a los ojos en el espejo y sabemos que hay algo ahí dentro; nos tocamos el diafragma, el esternón, la yugular... ¿no es verdad que vivimos y no es verdad que algo quiere ser expresado?
Pero de nosotros no sale sino un goteo, apenas un murmullo, las palabras echas bola y mediocremente expresadas. Ahora me pasa eso, yo quería hablarles sobre un libro excepcional que cayó en mis manos: La música del azar, de Paul Auster. De pronto la historia encajaba perfecto en mi propia vida, en mis propios pensamientos y en mis propios sentimientos. Me gustaría poder decir lo que sentí en su lectura, poder expresarlo mejor, pero a veces me siento como una coraza que no deja entrar ni salir nada. Un ser límbico incapaz de tocar y ser tocado...
La música del azar es la historia de un hombre que se lanza de bruces a la vida, casi cerrando los ojos y haciendo lo que se le viene en gana. ¿Qué detona esta aventura? la traición de una mujer... Es la historia de un hombre que sigue al azar y sus impulsos, nada más.
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Suerte
yosoy
egoísta, infantil, cursi, timorato, fatuo,llorón, ocioso, disperso, irresponsable, abyecto, mustio...
viernes, 2 de abril de 2010
cosas que suceden en el cielo
revolotear... y descansar.
... las manías de querer volar... tan fácil que es quedarse donde uno está.
... las manías de querer volar... tan fácil que es quedarse donde uno está.
jueves, 1 de abril de 2010
el sueño al final del camino
Yo solía ser un tipo al que le gustaba soñar, un tipo de ojos cerrados y mente abierta, si no es un despropósito, un tipo reservado, hasta tal punto timorato, pero con una enorme actividad interior, al menos eso me repetía yo. Me he pasado la vida pensando, imaginando, soñando...
Pero lo cierto es que estoy cansado, lo cierto es que desprecio ser asi. lo cierto es que ahora no tengo sueños... no quiero ni amor ni compañía ni un poco de luz...
Ahora sólo quero salir y taparme los oídos con las manos y dejar que los párpados hagan lo propio con los ojos.
Desprecio la poesía, las ideas, las promesas, el buen gusto, la bondad. No quiero ser noble nunca más ni conocer una mujer que me entusiasme.
Maldita la hora en que llegue a anhelar algo...
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